Narcocorridos: ¿La voz de el pueblo?

Bukanas de Culiacan

Bukanas de Culiacan

Hoy quiero hablar de los corridos, esa bonita música que e escuchado desde que era un plebe y que genera y a generado tanta polémica desde siempre y sus engendros mas recientes los narcocorridos y el movimiento alterado.
Y porque quiero hablar de los corridos? Por la estupidez que acaban de hacer en Chihuahua de que aquella persona que toque narcocorridos sera arrestado o multado con hasta $350,000 pesotes.

Pero empecemos por el principio que es un corrido.
Una visita a San Wikipedia me dice;

“El corrido es una forma musical y literaria popular mexicana y desarrollada en el siglo XVIII.
Posee las siguientes características:

  1. Un saludo y presentación del cantor y prólogo de la historia
  2. Desarrollo de la anécdota;
  3. Moraleja y despedida
  4. Debe tener 8 sílabas
  5. Debe tener rima

Los corridos son de espontánea, populares, originalmente de autores anónimos, en la actualidad los autores son reconocidos. Son además formas cantables. En casi todos los pueblos de México se cantan corridos al compás de las guitarras.

Hay corridos con temas amorosos, crónicas de sucesos naturales, y desde luego relatos de hechos históricos que vienen desde los días de la Independencia, hasta la conclusión de la Revolución Mexicana, pasando por los episodios conocidos con el nombre genérico de la Reforma cuando aparece la figura gigante de Benito Juárez, la exótica del Emperador Maximiliano, el perfil de los invasores franceses y el triunfo de la República. Mediante el corrido, el pueblo recoge, difunde y perpetúa las noticias que le afectan, cantándolas en verso asonantando (de ocho sílabas generalmente) con el acompañamiento de la guitarra y otros instrumentos variados.”

Listo, ahí esta. Para que entiendas estos son corridos;

De ahí evolucionaron a esto, que es lo que yo escuchaba desde que era un niño y donde ya se escuchaban con temas de drogas o delincuencia aunque de modo sutil;

y como olvidar en 1989;

Los Tigres del Norte - Corridos Prohibidos

Los Tigres del Norte – Corridos Prohibidos

De ahí pasamos a los llamados narcocorridos con;

Chalino Sanchez

Chalino Sanchez

Con Chalino Sánchez (me gusta su música) comenzó la época de los narcocorridos, las pistolas y las drogas aunque aun no de una manera tan abierta y directa. Pero definitivamente en mi opinión el abrió e hizo popular los corridos ya no era música solo para y de el norte de México.

Después de algunos años mas y de la violencia en México un narcocorrido ya no era suficiente y llegamos a el movimiento alterado y la verdadera celebración de el crimen;

Y de ahí a Chihuahua y a su prohibición;

Esta nueva ley Chihuahuense me demuestra que nuestros legisladores (en México no solo Chihuahua) no tienen la capacidad ni el interés de asumir un carácter de liderazgo y proponer soluciones innovadoras a los problemas que tiene el país. Quieren arreglar problemas nuevos con actitudes viejas.

¿A que ideatico se le habrá ocurrido esta estupidez? Entiendo el porque, simple y sencillamente celebrar el crimen no debería ser pero no están en un país normal esto es México y aquí podemos Mexicanizar todo y si hay crimen sin freno ¿porque no habrá música sin freno para celebrarla? el tratar de censurar la música (aunque sea un bodrio como lo que genera el movimiento alterado) es equivocado, no se debe censurar la expresión de un pensamiento, si yo canto que voy a mocharle el pescuezo a alguien no es un crimen (es una estupidez y la estupidez no es crimen) y no debería ser castigado como tal, si yo le mocho el pescuezo a alguien si es un crimen y entonces si debería ser castigado como tal, cosa que no hacen.

Es una tontería querer criminalizar palabras y sones o ritmos. Entiendo el porque pero no entiendo los comos. La mas importante de las libertades es la de pensar y expresarse y no debe ser cuartada o impedida por ningún motivo.

El motivo por el que todos estos cantantes y grupos cantan esta música es muy simple;

1.-Tienen quien los escucha y pida su trabajo
2.-Se mantienen de esto y en algunos casos muy bien y de manera muy acomodada

Yo e escuchado a muchos cantantes de narcocorridos que dicen que ellos cantan la realidad de lo que esta pasando lo cual es muy cierto pero la realidad es que eso no es sino una justificación para no tener que decir que se mantienen de la apología a el crimen. A los cantantes de narcocorridos no les gusta que alguien sea muerto de un tiro en la cabeza, que le mochen la cabeza, que lo torturen, o que se pasee frente de ellos con vestimenta de sicarios y fuertemente armados pero si cantando de eso pueden hacer dinero lo van a hacer y esa es la clave señores que existe un mercado para esa música y no van a borrarlo aunque lo hagan ilegal, o a ver diviertanme explicándome los resultados de la prohibición de las drogas en este país, los escucho atentamente…
El motivo por el cual en la imagen de Bukanas de Culiacan al principio de esta entrada aparecen con bazucas, rifles y enmascarados aparentando ser sicarios es el que eso es lo que un grupo de nuestra población quieren mirar y están dispuestos a pagar dinero para mirar y escuchar lo que a ellos les gusta.
Justamente la clave de todos los males y de casi todas las soluciones para este caso; dinero.

El prohibir y criminalizar que alguien cante es equivocado aun cuando celebren el que corten cabezas, levanten personas y sean sicarios. A mi no me gustan esos corridos y simple y sencillamente no los escucho, si sale una canción en el radio cambio la estación. Pero si a alguien le gusta tiene todo el derecho de escucharlo aun cuando en lo personal pienso que es un brodio de música.
El cobrarles un impuesto por celebrar las hazañas de criminales es un castigo justo con el cual la sociedad estaría de acuerdo.
El golpear la bolsa es golpear la causa y no el síntoma.
Si tu compones un narcocorrido y te cobran %80 de impuestos no tendrás razón para hacerlo.
Si tu cantas narcocorridos y te cobran %80 de impuestos por un concierto no tendrás razón para hacerlo.
Si tu realizas un concierto y llevas grupos de narcocorridos y te cobran %80 de impuestos no tendrás razón de hacerlo.

El criminalizar el arte (si señores aunque no les guste el arte es cultura y los corridos son parte de nuestra cultura y son arte sonoro, el arte no solo se realiza en Nueva York o en París también en Badiraguato, Sinaloa o Monterrey, Nuevo León y no solo en forma visual, también existe en forma sonora) el criminalizar el arte es una cosa de los mas estúpido y sin sentido.
El cobrar un impuesto por impulsar y celebrar el actuar de criminales es algo con lo que nadie que quiera paz en el país podría estar en desacuerdo. Pero que no sea dinero para que se lo roben que sea dinero destinado a las victimas de esos crímenes y sus familias, a la educación, a la prevención de el crimen o perdería toda su validez.

Pero todo esto no es sino una opinión miá. Y las personas que hacen las leyes en Chihuahua (que están imitando leyes o acciones que se quisieron imponer en otros lados y que sirvieron para limpiarse el hachazo y que terminaron siendo removidas) no tienen la visión de un país diferente, tienen la corta visión que les da su ignorancia y falta de capacidad (en este caso en especifico). No tienen soluciones nuevas tienen las soluciones de quien no puede crear nuevos escenarios para nuevos problemas.

Mexico, el pais de las ilusiones.

Enrique Peña Nieto "El Copeton de Atlacomulco"

Enrique Peña Nieto “El Copeton de Atlacomulco”

Hola de nuevo.

Una vez mas quiero opinar sobre la polaca de mi país así que para no perder el tiempo ahí va.
Habiendo ya logrado muchas de las reformas que quería nuestro presidente “El Copeton de Atlacomulco” me queda el mal sabor de boca de que de nueva cuenta no nos va a servir de mucho para que el país tenga un avance importante en cuanto a la economía de los mas pobres.
Y el motivo… la no transparencia de el gobierno.
¿Y donde quedo la reforma para terminar con la corrupción?
Se hicieron un gran numero de reformas que eran necesarias pero… ¿y la corrupción? ¿O se cree que se puede tener éxito con el cambio que producirán las reformas mientras todos le meten mano a el país por todos lados sin haber quien los castigue? ¿Ya no hay narco? ¿Ya no hay muertos por el narco?
Me incomoda y entristece el que el PRI de mi infancia esta de vuelta en Los Pinos. Para todos los que tengan menos de 30 años y que quizá no recuerden el actuar de los presidentes Priistas pues sean bienvenidos a el pasado.
Miro a un presidente que habla y habla pero no escucha. Miro a un presidente que habla rodeado de gente que le aplaude. Miro a un presidente de los 70’s, 80’s y 90’s en el 2014. Si bien no es un presidente que haga lo que se le de la gana de una manera tan sencilla como en el pasado si es un presidente que opera con un sistema obsoleto para resolver problemas que su mismo partido creo. Y es ahí donde veo la falla, ahí es donde veo el problema.
Escucho a este presidente que dice que son un nuevo PRI pero que no a hecho NADA para cambiar a su partido. Miro a un presidente que cree que en México la corrupción es cultural y no de sistema. Miro a un presidente al que yo no le e escuchado decir que su partido y su sistema crearon el México en el que hoy vivimos. Miro a un presidente que me dice ofrecer un nuevo panorama pero al que no le e escuchado ni un sola ocasión condenar las corruptelas de antaño y las actuales en su partido. Miro a un presidente que ejerce la justicia a conveniencia pero no con igualdad. Miro a un presidente que usa el poder de el estado como arma para lograr un objetivo y no como un instrumento de progreso que es lo que debería ser. Miro un presidente que me quiere hacer creer que el país ya es diferente, que se lo diga a los familiares de desaparecidos en diferentes partes de la república los cuales tienen que buscar los huesos de sus desaparecidos porque su gobierno les sirve para darles desesperanza por decir lo menos y no decir malas palabras. Que se lo diga a los padres que tienen que soportar la pobreza de su familia y la frustración de no poder proveer con lo necesario a los suyos, que no pueden soñar con un futuro mejor para sus hijos.
Miro a un presidente que se siente orgulloso de sus logros… no son logros, son deudas con la nación y no deberían de sentir orgullo debieran sentir vergüenza por tener a el país en la situación que esta y apuro por haber tardado tanto en hacer cambios que beneficien a el país y que se necesitaban desde décadas atrás. Miro a un presidente que cambio el diseño de la casa pero que dejo los mismos cimientos de corrupción, impunidad y falta de transparencia que han sido la maldición de este país a lo largo de su historia. Miro a un presidente que logro su objetivo, su nombre quedara escrito en la historia de este país, junto con los de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Carlos Salinas de Gortari lo cual no puede (o debiera) ser muy halagador para nadie. Miro a un país que una vez mas esta en las puertas de ser “diferente” con el mismo sistema corrupto de siempre, con las mismas leyes tramposas de siempre y con la misma clase política de siempre.

Espero de todo corazón que me equivoque. Espero que mi país de un giro y sea un país de progreso, de igualdad, de tolerancia, de justicia, los Mexicanos lo necesitamos.

¿En qué momento se jodió México? entrada original de Alejandro Rosas

La entrada a continuación fue publicada originalmente por el historiador Alejandro Rosas en su pagina de Tumblr este es un copy and paste, ve a la entrada original y leela ahí mismo, sigue a este magnifico historiador y aprende mas sobre la verdadera historia de tu país.

Texto de Alejandro Rosas.

Esta es la introducción que forma parte de mi ensayo para el libro “El México que nos duele” (Planeta, 2011), que escribí en coautoría con mi amigo Ricardo Cayuela.

¿En qué momento se jodió México?

“Durante los primeros meses a todo el mundo le parecía encantador el nuevo gobierno, pero toquen alguna cosa, pongan manos a la obra y se les maldecirá. Es la nada que no quiere ser destronada… la nada es una sustancia manejable, pero en este país, al contrario, se tropieza uno con ella a cada paso y es granito, es más poderosa que el espíritu humano y solamente Dios podría doblegarla. Fue menos difícil erigir las pirámides de Egipto que vencer la nada mexicana”.
Carlota de Bélgica
En 1969, Mario Vargas Llosa publicó su novela Conversación en la catedral e hizo célebre la pregunta “¿en qué momento se jodió el Perú?” Yo nací ese mismo año, cuando la Revolución Mexicana cumplía 59 años y el llamado milagro mexicano agonizaba sin remedio; sus estertores anunciaban el inicio de las crisis que terminaron por hundir al país en la desesperanza y en la frustración. ¿En qué momento se jodió México, si cuando yo nací ya estaba jodido?
Crecí mirando a mis papás ejercer su derecho al voto, a pesar de que, por entonces, valía poco o nada. Acudían religiosamente a las urnas, más como un acto de fe que como un ejercicio cívico; los dados siempre estaban cargados así que no había lugar para milagros. ¿Para qué votamos? Se preguntaba gran parte de la sociedad cuando solo había lugar para el mismo resultado: carro completo.
Me inculcaron el amor a una patria imaginaria que estaba por encima de lo que el sistema político había construido: una oprobiosa simulación de República. En esa patria imaginaria, la noche del grito era una entrañable reunión familiar, ajena por completo a la retórica patriotera o a los “gritos” de coyuntura como “¡Viva el tercer Mundo”! de Echeverría; la bandera tenía un significado profundo a pesar de haber sido expropiada para estampar sus colores en el logotipo del partido oficial que había dejado que la Patria se desmoronara en sus manos. Podía sentirme orgulloso de que la familia guardara un pasado revolucionario que no tenía relación con la revolución que había desvirtuado el propio sistema.
Mis abuelos fueron burócratas –un telegrafista y un ferrocarrilero-, hombres longevos que conocieron la efímera bonanza económica los años cincuenta y sesenta, pero que llegaron al final de sus vidas con ínfimas pensiones, devaluadas a cada minuto por las recurrentes crisis. Ambos se llevaron a la tumba lo que traían puesto y su conciencia tranquila tras haber sorteado el pantano de la corrupción en el servicio público. Como todos los mexicanos, durante el último cuarto del siglo XX, abuelos, padres e hijos aprendimos a sobrevivir a nuestros gobernantes, a los de antes y a los de ahora.
La construcción de esa Patria idílica en mi imaginario –inculcada en el seno familiar y permeada por la historia oficial, a la que nadie pudo escapar-, me llevó a convertirme en historiador por vocación, por pasión y por gusto. Comencé por la historia de bronce: creí en los héroes, enarbolé sus banderas con orgullo casi dogmático y detesté a los villanos, pero con el tiempo, cuando tuve acceso a las distintas interpretaciones construidas dentro del ámbito académico, los mitos se derrumbaron frente a mis ojos y no sin cierto desconsuelo pude confrontar la realidad mexicana con un pasado distinto al que nos habían contado y en el que nos habían adoctrinado.
Dicen que el historiador es un profeta del pasado. Desde los fastos de la historia planteo esta interpretación de nuestra realidad actual. Más allá de los lugares comunes o de los determinismos que sostenía la historia oficial para justificar nuestro comportamiento como sociedad, el conocimiento de la historia se convierte en un instrumento fundamental para encontrar los porqués de nuestro fracaso histórico e intentar definir los hacia dónde.
En las últimas cuatro décadas me ha tocado vivir esa historia ambivalente que oscila entre el autoritarismo de antes y la democracia de ahora; no hemos podido transitar hacia la construcción definitiva de una sociedad moderna porque continuamos arrastrando lastres de nuestro pasado inmediato.
Como ciudadano he sido testigo y protagonista de la transición democrática al más puro estilo mexicano: inconsistente, desordenada, a medias, pero que se sostiene, que busca echar raíces contra todo y contra todos y se levanta como una alternativa para construir un Estado viable, a pesar de la falta de miras y la mediocridad de los actores políticos de los últimos cuarenta años.
Aunque la memoria histórica suele ser corta –salvo para quienes compartimos la vida cotidiana con el pasado-, no hay lugar para añorar otros tiempos porque en ellos se construyó el entramado de corrupción e impunidad que hoy tiene paralizado al país; tampoco hay lugar para seguir construyendo un presente que no lleva hacia ningún lado. A través de la memoria histórica podemos reencontrar el camino y quizás, hasta recuperar el tiempo perdido. Lo único que no podemos permitirnos es olvidar.
Tenía 12 años cuando vi llorar al presidente López Portillo en cadena nacional y enjugarse sus lágrimas con el decreto de nacionalización de la banca; tenía 15, cuando escuché a Miguel de la Madrid declarar ante los medios, en septiembre de 1985, con una ciudad devastada como escenografía, que estábamos preparados para “atender la situación” y no necesitábamos ayuda externa; ¿Renovación moral de la sociedad? Tan solo una ironía.
Tenía 18 años cuando el sistema se cayó convenientemente para favorecer, una vez más, al candidato oficial del PRI; atravesaba los 21 cuando nos anunciaron que ya éramos del primer mundo; un país de primer mundo muy sui géneris donde había millones de pobres; tenía 23 cuando Salinas de Gortari reprivatizó la banca y en poco tiempo ya estaba en quiebra; tenía 25 cuando nos anunciaron que siempre no; que no éramos del primer mundo y debíamos darle la bienvenida a una nueva crisis y envidié la chamarra de cuero con piel de borrega que llevaba puesta el ex presidente Salinas de Gortari para iniciar su huelga de hambre, luego de haber empujado al hambre a millones de mexicanos.
A los 25 también desperté de una larga fantasía: la moneda mexicana no se llamaba peso, sino UDI. Rebasaba ya los treinta cuando sacamos al PRI de los Pinos sólo para construir una realidad alternativa, el paraíso de la inconsciencia llamado Foxilandia y ya instalado en los cuarenta me tocó ver el regreso del PRI a Los Pinos, luego de que durante 12 años, el PAN sólo calentó la silla presidencial. Hoy tengo 44 años y jamás me imaginé que el territorio nacional se convertiría en un cementerio con miles de tumbas sin nombre.
El país navega a la deriva, sin orden ni concierto. ¿En qué momento se jodió México?”

Justicia a la Mexicana caso: Hipolito Mora

Hipolito Mora

Hipolito Mora

Hola de nuevo.

En esta ocasión quiero hablar sobre nuestro sistema de justicia.
Ya lo e dicho en otras ocasiones que en México el sistema de justicia no funciona. En nuestro país no se busca a el culpable de el delito solo a quien cumpla la condena, en mi país no se necesita ser culpable para ser acusado ni se necesitan pruebas en tu contra para pasar un tiempo en el tabiro.

Primeramente no hablo a favor de nadie ni en contra no son opiniones de nadie mas sino miás, y no escribo por querer condenar a alguien en especifico o querer alabar a alguien mas todo lo que escribo es de mi opinión y mi pensamiento.

Ya todos conocen y han escuchado sobre las autodefensas en Michoacan y sobre la persona que inicio este movimiento Hipólito Mora.
Un juez federal dicto el auto de formal prisión en su contra acusado de homicidio calificado ya que supuestamente había elementos suficientes para establecer su coparticipacion en los homicidios de Rafael Sánchez Moreno “El Pollo” y José Luis Torres Castañeda.
Después de esto al botellón.
Y días después pa las rejas con todo y chivas por falta de pruebas.

Como ya lo dije no estoy a su favor ni escribo por apoyarlo solo uso su caso como una muestra de nuestro sistema de justicia. En nuestro país la justicia no se expide de acuerdo a la ley se expide según convenga o según quiera a una persona.
En México no se necesitan pruebas que comprueben tus delitos solo se necesita que alguien te apunte con el dedo una autoridad que le haga caso y listo ya eres un delincuente.
A mi un individuo me puede acusar mañana de robar, asesinar o algún delito que se le ocurra y si una autoridad le toma la palabra no necesitan pruebas que respalden mi responsabilidad en ese delito solo una acusación de cualquier persona y listo derecho a chirona.
No me crees? miraste Presunto Culpable? en ese documental una persona estaba en la cárcel por una acusación de un individuo y no existían otras pruebas que probaran su responsabilidad sin embargo estaba encarcelado.
Con Hipólito Mora es lo mismo. Se le encarcela y después no hay pruebas suficientes se puede usted ir pero los días en prisión ya te lo echaste.
Recalco no estoy a favor de este individuo pero si en nuestro país el sistema de justicia se usa como un arma política no hay justicia se usa la ley a el antojo o conveniencia de alguien.
Hoy fue Hipólito Mora pero mañana puede ser cualquier otra persona, tu o yo, un hermano, un tío, tu padre, tu hijo, tu esposa.
El hecho de que nuestro sistema de justicia no se rija por la legalidad sino por el antojo de alguien es el motivo por el que Raúl Salinas de Gortari, Romero DesChamps, Humberto Moreira y otras joyitas mas están libres mientras que el protagonista de Presunto Culpable estaba en el tabiro por una acusación de un individuo, sin pruebas físicas.
Por la falta de garantía en la justicia de nuestro país Hipólito Mora puede pasar unos días en prisión y después fotografiarse con su “enemigo” con la autoridad de por medio como una bonita familia, cuando el poder de el estado es mas grande que el poder de la ley no puede haber justicia.
Cuando tu como individuo no te puedes enfrentar uno a uno contra el estado el sistema esta roto, cuando tu como individuo puedes ser manipulado por el sistema no existe la democracia, cuando la justicia se rige por el capricho de las autoridades y no por las leyes el sistema no tiene sentido.
Y de nuevo cuando no se busca quien la hizo sino quien la va a pagar, cuando no se necesita ser culpable para pagar por el delito la ley pasa de ser una protección a una ruleta rusa y nadie sabe en que momento te pueda tocar o a quien le pueda tocar.

Marihuana el tabu de nuestros miedos

Marihuana

Marihuana

Hoy quiero hablar sobre un tema actual en México, la Marihuana.
Como seguramente ya habrás escuchado en nuestro país se están escuchando voces a favor de la legalización de la marihuana, esto por parte de diversos sectores siendo una de estas personas el ex presidente de Vicente Fox. Debo aclarar que a mi parecer Vicente Fox es alguien que no esta muy bien de la tatema y de repente hace unas declaraciones bastante idiotas (el fue mejor presidente que Benito Juárez!!!! que alguien le diga que paso cuando termino su sexenio y que el es responsable de dejar toda la delincuencia lista para estallar en lo que ahora conocemos), pero en lo que a la marihuana respecta creo que tiene algo de razón. Pero para comenzar primero debo hablar sobre mi experiencia con la “mota”.

De seguro con lo que escribí te has de imaginar que soy alguien que se la pasa con el “gallo” en la boca pero no, nada mas equivocado. Mis experiencias con la marihuana no han sido personales sino a través de terceros.

El año que estuve en la preparatoria en mi tierra tenia un amigo el cual vivía en mi camino a tomar el transporte para ir a la preparatoria, por lo cual llegaba a su casa y nos íbamos juntos a la preparatoria. Era un joven normal que no tenia instintos diferentes a los míos no era un delincuente que pensara en robar o hacer daño a las demás personas, era un joven puberto como cualquier otro adolescente y como yo descubrí después era un consumidor de marihuana.
No se cuantas veces llegue a su casa y me lo encontré fumándose un gallo pero era algo regular, bastante seguido y que era bastante normal tanto para el que lo fumaba como para mi que lo miraba hacerlo. Muchas veces me ofreció pero nunca la quise probar, quizás por miedo o por el que dirán. No se porque lo haría no recuerdo haberle preguntado que sentía o hablar sobre el tema simplemente era algo normal para mi y me imagino que un gusto para el. Nunca lo mire con temor o con miedo por fumar marihuana y es que la verdad su personalidad no cambiaba en lo mas mínimo después de fumarse un cigarro de mota, nunca lo mire tratar mal a los demás, nunca lo mire delinquiendo o planeando sobre delinquir, nuestras platicas eran las platicas de dos adolescentes de 15 años tanto cuando fumaba marihuana que cuando no lo hacia.

Después dentro de la preparatoria siendo el un “marihuano” conoció a mas dentro de nuestro salón y fue ahí donde conocí a “El Drogas” (así le llamábamos, de hecho nunca supe su verdadero nombre) que era otro “marihuano” como el. No era un tipo malo en su manera de ser y no lo miraba cambiar de personalidad cuando estaba “marihuano” y cuando no era el mismo joven, era alguien con quien no me llevaba muy bien no congeniábamos mucho nuestra amistad era mas bien a través de el otro amigo. Varias ocasiones los mire fumar marihuana a ambos y después nos subíamos al transporte y derecho a la escuela. Y nunca mire en ninguno de los dos ningún acto de delincuencia o actitudes ilegales o perjuiciosas (otra que las drogas) para con la sociedad.

Fumando Marihuana

Fumando Marihuana

De aquel amigo que vivía cerca de mi casa perdí contacto después de salirme de la preparatoria, de “el drogas” supe que consiguió un trabajo en alguna agencia de gobierno que tenia algo que ver con la naturaleza o la ecología o el ambiente (SEMARNAT?) ya que su padre era un político o alguien que tenia algún hueso en el gobierno. Así que en alguna agencia de gobierno trabaja (o trabajo?) alguien que en su juventud fue un marihuanaso de primera marca y el cual el día de hoy debe ser un padre de familia respetable y un ciudadano común y corriente. El consumo de marihuana no le afecto en sus capacidades para ser una persona normal, no lo convirtió en un delincuente, no le impidió desarrollarse en su carrera profesional, no lo afecto pues.

Pero ahí no termina un familiar mio lo mire fumar marihuana en algunas ocasiones aunque yo se que lo hacia regularmente. En este caso igualmente el consumo de marihuana no le impidió el formar una familia, tener un trabajo, no le cambio sus capacidades para ser un ciudadano normal, no lo orillo a delinquir (aparte de lo que respecta a las drogas).

Pero existen otras drogas como la heroína, el cristal, etc las cuales si son extremadamente dañinas y las cuales si cambian la personalidad de las personas. Y eso también lo mire y lo experimente a través de personas. Pero ese ya es otro tema.

En las sierras de Sinaloa y Durango desde que yo era un niño escuchaba historias de personas que tenían sus siembras de marihuana en los montes, y recuerdo las platicas de cuando caían los militares, de los abusos que algunas ocasiones sufrían a manos de los militares, de la difícil que era el sembrar la mota pero que necesitaban hacerlo para sobrevivir un poco mejor de lo que lo hacían. Esto lo escuchaba como platicas normales entre adultos, primero como niño y después como adolescente. Hace muchísimos años que no e vuelto a visitar Sinaloa pero se que nada a cambiado y estoy seguro que es la misma historia en los estados donde se siembre la marihuana.

Y la otra cara de la moneda, también conocí a personas que consumían marihuana y eran unos recabrones. Pero no era por consumir marihuana su personalidad no cambiaba al consumir marihuana eran unos desgraciados marihuanos o sin marihuana. La droga no era la responsable de sus acciones pero sus acciones si eran responsables de la fama de la marihuana.

La teoría es que la marihuana es la puerta a drogas mas fuertes, eso es como decir que el alcohol es la puerta al alcoholismo, yo nunca e sabido que alguien quiera prohibir el alcohol. O que tal el cigarro.
La marihuana es una droga que altera el sentir de las personas mas no su personalidad, si tu eres una persona calmada, tranquila no vas a comenzar a echar espuma por la boca y comenzar a violar, asesinar y hacer daños al estar marihuano. La marihuana afecta tu percepción de el mundo mas no si eres una persona recta o un delincuente. Yo conocí y conozco personas que usaron la marihuana en su juventud y eso no los orillo a ser delincuentes, no les afecto su vida de manera negativa a largo plazo.
Quienes dicen o alegan que la marihuana orilla a las personas a usar drogas mas fuertes están equivocando el diagnostico, las personas no usan las drogas como la heroína o cristal por haber usado la marihuana usan drogan mas fuertes por que la marihuana no les es suficiente para apaciguar sus problemas emocionales. Una persona que usa una droga fuerte es alguien que esta mal emocionalmente, tiene problemas emocionales sin atender y la droga es su “medicina”. Eso no quiere decir que te puedas sentar con ellos echarles un brazo encima hablar de sus problemas y listo ya esta arreglado, es algo muchísimo mas profundo y que quizás no tenga una solución.

La marihuana es la primera linea de el narcotrafico y la delincuencia en México, no la única y no se si sea la mas productiva pero si fue la primera. La marihuana a estado presente en nuestra sociedad desde hace muchísimos años pero siempre se cree que es consumida solamente por delincuentes o personas que hacen mal. No es así la marihuana no es una droga que conduzca a el mal es una droga que conduce a una percepción diferente de el mundo no a querer destruirlo.
Al legalizar la marihuana se terminaría la delincuencia? no, de hecho yo pienso que si se legalizara la marihuana habría un crecimiento en otros delitos como el secuestro o extorsiones, los carteles van a querer obtener el dinero de la marihuana de otra manera y esos delitos serian algunos de los que suplementarian sus perdidas.
Se debe legalizar la marihuana? Si, la marihuana no es mas dañina que el alcohol o el tabaco aunque sea percibida de manera mas negativa. Seria un golpe muy grande a los carteles, se crearía una nueva industria en el país que ya tiene bases muy solidas en las sierras de varios estados, se crearían empleos formales y se sacaría de las sombras a quienes la siembran para ayudarse a sobrevivir, no me refiero a las grandes plantaciones de los carteles sino al campesino que siembra un pequeño pedazo de tierra en la sierra para sacar algo mas de dinero.

Yo no se lo que ustedes piensen pero yo prefiero mirar preso a un político corrupto que a un marihuano.