El pueblo bueno quema inocentes en Puebla. México, un país sin justicia.

Violencia en Puebla

Violencia en Puebla

Si eres Mexicano seguramente ya sabes de que hablo, pero en caso de que no lo seas te explico;
Pues resulta que en México, en un estado de nombre Puebla, en un pueblo de nombre Acatlán de Osorio, los pobladores sacaron de la cárcel local a dos detenidos por tomar en la vía publica, acusándolos de robachicos, linchandolos primero y después quemandolos estando aun vivos. Todo esto frente a la mirada de las autoridades, ya que los quemaron enfrente de la puerta de la cárcel, abrieron la puerta de la cárcel por la fuerza (hay video) estando las autoridades locales de el otro lado de la reja , las cuales por miedo o por falta de capacidad no hicieron nada, los sacaron por la fuerza de la cárcel, repito, estando las autoridades locales presentes, los golpearon y después les prendieron fuego estando aun vivos, vuelvo a repetir, todo esto estando las autoridades presentes, a escasos metros de distancia.
Lo que ocurrió en los días finales de Agosto de el 2018 en Acatlán de Osorio fue una ejecución, no diferente a lo que haría cualquier cartel de la droga Mexicano.
Mientras la turba de pobladores realizaba estas acciones, había muchas personas alrededor las cuales tenían sus teléfonos en su mano grabando o fotografiando los eventos, y algunas transmitiendo en directo por Facebook, donde la madre de una de las victimas (un joven de 22 años) quien vive un USA miro lo que estaba ocurriendo a su hijo en vivo, implorando por la vida de las victimas por medio de mensajes en la transmisión en vivo de Facebook. Finalmente su abuela arribo al lugar donde encontró a las victimas ya sin vida.
Las victimas eran tío (43 años) y sobrino (22 años) siendo este ultimo estudiante en el estado de Veracruz, había arribado días antes. Los dos estaban ahí para conseguir material, necesitaban hacer un trabajo en sus tierras. Pararon a comprar cerveza en un lugar el cual estaba enfrente de una escuela (quien da permiso para vender licor frente a una escuela, pero eso en este momento no viene al caso, solo una observación) donde aparentemente estuvieron tomando, fueron detenidos por tomar en la vía publica, llevados a la cárcel de donde fueron sacados por la fuerza acusados por los pobladores de roba niños, siendo finalmente golpeados y quemados mientras estaban aun vivos.

Lo e dicho en muchas ocasiones en México no hay justicia, o es selectiva. Mientras que en Acatlán de Osorio los pobladores cometieron un asesinato en nombre de la justicia, mientras los supuestos representantes de la justicia estaban presentes, en las noticias escuchas que Elba Esther Gordillo ya esta libre y que gobernadores corruptos quizás le sigan.
Habrá quien este en desacuerdo conmigo, pero si en este momento buscas en Google “linchados en México”, no sera el único acto donde los pobladores toman la justicia en sus propias manos. Y no es cosa de los últimos meses, es algo que tiene años ocurriendo. La diferencia es que hoy hay muchos celulares disponibles y las redes sociales acortan las distancias a solo unos pocos segundos.

Durante toda mi vida e escuchado que el pueblo Mexicano es bueno y noble. Entonces en los lugares donde se lincha a alguien de manera publica deben de haber extranjeros.
Se que en cualquier país hay personas que no cumplen con la leyes, pero en México ya es normal y de hecho es lo que se espera. Siglos de esto han derivado en los que somos, un país donde la justicia depende de quien la exige y no de lo que digan las leyes.
Los años de violencia constante han hecho que sea una variable mas en la vida diaria de el Mexicano, hoy miras videos donde hay un asesinado y decenas de personas rodeando el cadáver con sus teléfonos en la mano grabando las escenas de muerte para la bonita posteridad. Algunos de ellos niños o adolescentes. Hoy la sangre en las calles es una mancha mas que manifiesta el deterioro moral de nuestro país, y el rojo de los sesos desparramados en las calles no es sino una mancha mas que hoy se ignora al día siguiente lo mismo que la mancha de aceite que deja el motor de un carro viejo, o la mancha que deja el fuego que privo de la vida a dos inocentes en Puebla.

Si miras videos de los sucesos quizás notes los gritos colectivos de “que los quemen”, o quizás el que traer cadenas en tu vehículo aparentemente es una prueba de tu culpabilidad como robachicos, lo mismo que tener cervezas abiertas, o los gritos de jubilo mientras los cuerpos ardían, por parte de el pueblo bueno y noble.
Yo miro la manifestación de la ignorancia. Y miro una muestra de porque estamos como estamos, aparentemente hoy que entrevistan a las personas de el pueblo nadie supo de lo ocurrido, a lo mas solo escucharon de lo que paso.
La mancha que provoco el fuego ahí sigue y los asesinados siguen muertos, sus familias tendrán que vivir con el dolor, pero aparentemente nadie presencio lo que paso, a lo mas escucharon sobre lo que había ocurrido. Me imagino que a de ser fácil el ignorar una injusticia cuando solo la presencias pero no la sufres, pero cuando seas tu la victima de una injusticia entonces si estarías indignado, reclamarías a las autoridades y exigirías que se castigue a los culpables, olvidando que cuando tu fuiste el testigo no quisiste meterte en problemas. En ese momento la justicia paso a segundo termino, no la necesitabas ya que no eras tu el afectado.

 

Como ya lo dije; México, un país sin justicia.

Narcocorridos: ¿La voz de el pueblo?

Bukanas de Culiacan

Bukanas de Culiacan

Hoy quiero hablar de los corridos, esa bonita música que e escuchado desde que era un plebe y que genera y a generado tanta polémica desde siempre y sus engendros mas recientes los narcocorridos y el movimiento alterado.
Y porque quiero hablar de los corridos? Por la estupidez que acaban de hacer en Chihuahua de que aquella persona que toque narcocorridos sera arrestado o multado con hasta $350,000 pesotes.

Pero empecemos por el principio que es un corrido.
Una visita a San Wikipedia me dice;

“El corrido es una forma musical y literaria popular mexicana y desarrollada en el siglo XVIII.
Posee las siguientes características:

  1. Un saludo y presentación del cantor y prólogo de la historia
  2. Desarrollo de la anécdota;
  3. Moraleja y despedida
  4. Debe tener 8 sílabas
  5. Debe tener rima

Los corridos son de espontánea, populares, originalmente de autores anónimos, en la actualidad los autores son reconocidos. Son además formas cantables. En casi todos los pueblos de México se cantan corridos al compás de las guitarras.

Hay corridos con temas amorosos, crónicas de sucesos naturales, y desde luego relatos de hechos históricos que vienen desde los días de la Independencia, hasta la conclusión de la Revolución Mexicana, pasando por los episodios conocidos con el nombre genérico de la Reforma cuando aparece la figura gigante de Benito Juárez, la exótica del Emperador Maximiliano, el perfil de los invasores franceses y el triunfo de la República. Mediante el corrido, el pueblo recoge, difunde y perpetúa las noticias que le afectan, cantándolas en verso asonantando (de ocho sílabas generalmente) con el acompañamiento de la guitarra y otros instrumentos variados.”

Listo, ahí esta. Para que entiendas estos son corridos;

De ahí evolucionaron a esto, que es lo que yo escuchaba desde que era un niño y donde ya se escuchaban con temas de drogas o delincuencia aunque de modo sutil;

y como olvidar en 1989;

Los Tigres del Norte - Corridos Prohibidos

Los Tigres del Norte – Corridos Prohibidos

De ahí pasamos a los llamados narcocorridos con;

Chalino Sanchez

Chalino Sanchez

Con Chalino Sánchez (me gusta su música) comenzó la época de los narcocorridos, las pistolas y las drogas aunque aun no de una manera tan abierta y directa. Pero definitivamente en mi opinión el abrió e hizo popular los corridos ya no era música solo para y de el norte de México.

Después de algunos años mas y de la violencia en México un narcocorrido ya no era suficiente y llegamos a el movimiento alterado y la verdadera celebración de el crimen;

Y de ahí a Chihuahua y a su prohibición;

Esta nueva ley Chihuahuense me demuestra que nuestros legisladores (en México no solo Chihuahua) no tienen la capacidad ni el interés de asumir un carácter de liderazgo y proponer soluciones innovadoras a los problemas que tiene el país. Quieren arreglar problemas nuevos con actitudes viejas.

¿A que ideatico se le habrá ocurrido esta estupidez? Entiendo el porque, simple y sencillamente celebrar el crimen no debería ser pero no están en un país normal esto es México y aquí podemos Mexicanizar todo y si hay crimen sin freno ¿porque no habrá música sin freno para celebrarla? el tratar de censurar la música (aunque sea un bodrio como lo que genera el movimiento alterado) es equivocado, no se debe censurar la expresión de un pensamiento, si yo canto que voy a mocharle el pescuezo a alguien no es un crimen (es una estupidez y la estupidez no es crimen) y no debería ser castigado como tal, si yo le mocho el pescuezo a alguien si es un crimen y entonces si debería ser castigado como tal, cosa que no hacen.

Es una tontería querer criminalizar palabras y sones o ritmos. Entiendo el porque pero no entiendo los comos. La mas importante de las libertades es la de pensar y expresarse y no debe ser cuartada o impedida por ningún motivo.

El motivo por el que todos estos cantantes y grupos cantan esta música es muy simple;

1.-Tienen quien los escucha y pida su trabajo
2.-Se mantienen de esto y en algunos casos muy bien y de manera muy acomodada

Yo e escuchado a muchos cantantes de narcocorridos que dicen que ellos cantan la realidad de lo que esta pasando lo cual es muy cierto pero la realidad es que eso no es sino una justificación para no tener que decir que se mantienen de la apología a el crimen. A los cantantes de narcocorridos no les gusta que alguien sea muerto de un tiro en la cabeza, que le mochen la cabeza, que lo torturen, o que se pasee frente de ellos con vestimenta de sicarios y fuertemente armados pero si cantando de eso pueden hacer dinero lo van a hacer y esa es la clave señores que existe un mercado para esa música y no van a borrarlo aunque lo hagan ilegal, o a ver diviertanme explicándome los resultados de la prohibición de las drogas en este país, los escucho atentamente…
El motivo por el cual en la imagen de Bukanas de Culiacan al principio de esta entrada aparecen con bazucas, rifles y enmascarados aparentando ser sicarios es el que eso es lo que un grupo de nuestra población quieren mirar y están dispuestos a pagar dinero para mirar y escuchar lo que a ellos les gusta.
Justamente la clave de todos los males y de casi todas las soluciones para este caso; dinero.

El prohibir y criminalizar que alguien cante es equivocado aun cuando celebren el que corten cabezas, levanten personas y sean sicarios. A mi no me gustan esos corridos y simple y sencillamente no los escucho, si sale una canción en el radio cambio la estación. Pero si a alguien le gusta tiene todo el derecho de escucharlo aun cuando en lo personal pienso que es un brodio de música.
El cobrarles un impuesto por celebrar las hazañas de criminales es un castigo justo con el cual la sociedad estaría de acuerdo.
El golpear la bolsa es golpear la causa y no el síntoma.
Si tu compones un narcocorrido y te cobran %80 de impuestos no tendrás razón para hacerlo.
Si tu cantas narcocorridos y te cobran %80 de impuestos por un concierto no tendrás razón para hacerlo.
Si tu realizas un concierto y llevas grupos de narcocorridos y te cobran %80 de impuestos no tendrás razón de hacerlo.

El criminalizar el arte (si señores aunque no les guste el arte es cultura y los corridos son parte de nuestra cultura y son arte sonoro, el arte no solo se realiza en Nueva York o en París también en Badiraguato, Sinaloa o Monterrey, Nuevo León y no solo en forma visual, también existe en forma sonora) el criminalizar el arte es una cosa de los mas estúpido y sin sentido.
El cobrar un impuesto por impulsar y celebrar el actuar de criminales es algo con lo que nadie que quiera paz en el país podría estar en desacuerdo. Pero que no sea dinero para que se lo roben que sea dinero destinado a las victimas de esos crímenes y sus familias, a la educación, a la prevención de el crimen o perdería toda su validez.

Pero todo esto no es sino una opinión miá. Y las personas que hacen las leyes en Chihuahua (que están imitando leyes o acciones que se quisieron imponer en otros lados y que sirvieron para limpiarse el hachazo y que terminaron siendo removidas) no tienen la visión de un país diferente, tienen la corta visión que les da su ignorancia y falta de capacidad (en este caso en especifico). No tienen soluciones nuevas tienen las soluciones de quien no puede crear nuevos escenarios para nuevos problemas.

Mexico, el pais de las ilusiones.

Enrique Peña Nieto "El Copeton de Atlacomulco"

Enrique Peña Nieto “El Copeton de Atlacomulco”

Hola de nuevo.

Una vez mas quiero opinar sobre la polaca de mi país así que para no perder el tiempo ahí va.
Habiendo ya logrado muchas de las reformas que quería nuestro presidente “El Copeton de Atlacomulco” me queda el mal sabor de boca de que de nueva cuenta no nos va a servir de mucho para que el país tenga un avance importante en cuanto a la economía de los mas pobres.
Y el motivo… la no transparencia de el gobierno.
¿Y donde quedo la reforma para terminar con la corrupción?
Se hicieron un gran numero de reformas que eran necesarias pero… ¿y la corrupción? ¿O se cree que se puede tener éxito con el cambio que producirán las reformas mientras todos le meten mano a el país por todos lados sin haber quien los castigue? ¿Ya no hay narco? ¿Ya no hay muertos por el narco?
Me incomoda y entristece el que el PRI de mi infancia esta de vuelta en Los Pinos. Para todos los que tengan menos de 30 años y que quizá no recuerden el actuar de los presidentes Priistas pues sean bienvenidos a el pasado.
Miro a un presidente que habla y habla pero no escucha. Miro a un presidente que habla rodeado de gente que le aplaude. Miro a un presidente de los 70’s, 80’s y 90’s en el 2014. Si bien no es un presidente que haga lo que se le de la gana de una manera tan sencilla como en el pasado si es un presidente que opera con un sistema obsoleto para resolver problemas que su mismo partido creo. Y es ahí donde veo la falla, ahí es donde veo el problema.
Escucho a este presidente que dice que son un nuevo PRI pero que no a hecho NADA para cambiar a su partido. Miro a un presidente que cree que en México la corrupción es cultural y no de sistema. Miro a un presidente al que yo no le e escuchado decir que su partido y su sistema crearon el México en el que hoy vivimos. Miro a un presidente que me dice ofrecer un nuevo panorama pero al que no le e escuchado ni un sola ocasión condenar las corruptelas de antaño y las actuales en su partido. Miro a un presidente que ejerce la justicia a conveniencia pero no con igualdad. Miro a un presidente que usa el poder de el estado como arma para lograr un objetivo y no como un instrumento de progreso que es lo que debería ser. Miro un presidente que me quiere hacer creer que el país ya es diferente, que se lo diga a los familiares de desaparecidos en diferentes partes de la república los cuales tienen que buscar los huesos de sus desaparecidos porque su gobierno les sirve para darles desesperanza por decir lo menos y no decir malas palabras. Que se lo diga a los padres que tienen que soportar la pobreza de su familia y la frustración de no poder proveer con lo necesario a los suyos, que no pueden soñar con un futuro mejor para sus hijos.
Miro a un presidente que se siente orgulloso de sus logros… no son logros, son deudas con la nación y no deberían de sentir orgullo debieran sentir vergüenza por tener a el país en la situación que esta y apuro por haber tardado tanto en hacer cambios que beneficien a el país y que se necesitaban desde décadas atrás. Miro a un presidente que cambio el diseño de la casa pero que dejo los mismos cimientos de corrupción, impunidad y falta de transparencia que han sido la maldición de este país a lo largo de su historia. Miro a un presidente que logro su objetivo, su nombre quedara escrito en la historia de este país, junto con los de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Carlos Salinas de Gortari lo cual no puede (o debiera) ser muy halagador para nadie. Miro a un país que una vez mas esta en las puertas de ser “diferente” con el mismo sistema corrupto de siempre, con las mismas leyes tramposas de siempre y con la misma clase política de siempre.

Espero de todo corazón que me equivoque. Espero que mi país de un giro y sea un país de progreso, de igualdad, de tolerancia, de justicia, los Mexicanos lo necesitamos.

¿En qué momento se jodió México? entrada original de Alejandro Rosas

La entrada a continuación fue publicada originalmente por el historiador Alejandro Rosas en su pagina de Tumblr este es un copy and paste, ve a la entrada original y leela ahí mismo, sigue a este magnifico historiador y aprende mas sobre la verdadera historia de tu país.

Texto de Alejandro Rosas.

Esta es la introducción que forma parte de mi ensayo para el libro “El México que nos duele” (Planeta, 2011), que escribí en coautoría con mi amigo Ricardo Cayuela.

¿En qué momento se jodió México?

“Durante los primeros meses a todo el mundo le parecía encantador el nuevo gobierno, pero toquen alguna cosa, pongan manos a la obra y se les maldecirá. Es la nada que no quiere ser destronada… la nada es una sustancia manejable, pero en este país, al contrario, se tropieza uno con ella a cada paso y es granito, es más poderosa que el espíritu humano y solamente Dios podría doblegarla. Fue menos difícil erigir las pirámides de Egipto que vencer la nada mexicana”.
Carlota de Bélgica
En 1969, Mario Vargas Llosa publicó su novela Conversación en la catedral e hizo célebre la pregunta “¿en qué momento se jodió el Perú?” Yo nací ese mismo año, cuando la Revolución Mexicana cumplía 59 años y el llamado milagro mexicano agonizaba sin remedio; sus estertores anunciaban el inicio de las crisis que terminaron por hundir al país en la desesperanza y en la frustración. ¿En qué momento se jodió México, si cuando yo nací ya estaba jodido?
Crecí mirando a mis papás ejercer su derecho al voto, a pesar de que, por entonces, valía poco o nada. Acudían religiosamente a las urnas, más como un acto de fe que como un ejercicio cívico; los dados siempre estaban cargados así que no había lugar para milagros. ¿Para qué votamos? Se preguntaba gran parte de la sociedad cuando solo había lugar para el mismo resultado: carro completo.
Me inculcaron el amor a una patria imaginaria que estaba por encima de lo que el sistema político había construido: una oprobiosa simulación de República. En esa patria imaginaria, la noche del grito era una entrañable reunión familiar, ajena por completo a la retórica patriotera o a los “gritos” de coyuntura como “¡Viva el tercer Mundo”! de Echeverría; la bandera tenía un significado profundo a pesar de haber sido expropiada para estampar sus colores en el logotipo del partido oficial que había dejado que la Patria se desmoronara en sus manos. Podía sentirme orgulloso de que la familia guardara un pasado revolucionario que no tenía relación con la revolución que había desvirtuado el propio sistema.
Mis abuelos fueron burócratas –un telegrafista y un ferrocarrilero-, hombres longevos que conocieron la efímera bonanza económica los años cincuenta y sesenta, pero que llegaron al final de sus vidas con ínfimas pensiones, devaluadas a cada minuto por las recurrentes crisis. Ambos se llevaron a la tumba lo que traían puesto y su conciencia tranquila tras haber sorteado el pantano de la corrupción en el servicio público. Como todos los mexicanos, durante el último cuarto del siglo XX, abuelos, padres e hijos aprendimos a sobrevivir a nuestros gobernantes, a los de antes y a los de ahora.
La construcción de esa Patria idílica en mi imaginario –inculcada en el seno familiar y permeada por la historia oficial, a la que nadie pudo escapar-, me llevó a convertirme en historiador por vocación, por pasión y por gusto. Comencé por la historia de bronce: creí en los héroes, enarbolé sus banderas con orgullo casi dogmático y detesté a los villanos, pero con el tiempo, cuando tuve acceso a las distintas interpretaciones construidas dentro del ámbito académico, los mitos se derrumbaron frente a mis ojos y no sin cierto desconsuelo pude confrontar la realidad mexicana con un pasado distinto al que nos habían contado y en el que nos habían adoctrinado.
Dicen que el historiador es un profeta del pasado. Desde los fastos de la historia planteo esta interpretación de nuestra realidad actual. Más allá de los lugares comunes o de los determinismos que sostenía la historia oficial para justificar nuestro comportamiento como sociedad, el conocimiento de la historia se convierte en un instrumento fundamental para encontrar los porqués de nuestro fracaso histórico e intentar definir los hacia dónde.
En las últimas cuatro décadas me ha tocado vivir esa historia ambivalente que oscila entre el autoritarismo de antes y la democracia de ahora; no hemos podido transitar hacia la construcción definitiva de una sociedad moderna porque continuamos arrastrando lastres de nuestro pasado inmediato.
Como ciudadano he sido testigo y protagonista de la transición democrática al más puro estilo mexicano: inconsistente, desordenada, a medias, pero que se sostiene, que busca echar raíces contra todo y contra todos y se levanta como una alternativa para construir un Estado viable, a pesar de la falta de miras y la mediocridad de los actores políticos de los últimos cuarenta años.
Aunque la memoria histórica suele ser corta –salvo para quienes compartimos la vida cotidiana con el pasado-, no hay lugar para añorar otros tiempos porque en ellos se construyó el entramado de corrupción e impunidad que hoy tiene paralizado al país; tampoco hay lugar para seguir construyendo un presente que no lleva hacia ningún lado. A través de la memoria histórica podemos reencontrar el camino y quizás, hasta recuperar el tiempo perdido. Lo único que no podemos permitirnos es olvidar.
Tenía 12 años cuando vi llorar al presidente López Portillo en cadena nacional y enjugarse sus lágrimas con el decreto de nacionalización de la banca; tenía 15, cuando escuché a Miguel de la Madrid declarar ante los medios, en septiembre de 1985, con una ciudad devastada como escenografía, que estábamos preparados para “atender la situación” y no necesitábamos ayuda externa; ¿Renovación moral de la sociedad? Tan solo una ironía.
Tenía 18 años cuando el sistema se cayó convenientemente para favorecer, una vez más, al candidato oficial del PRI; atravesaba los 21 cuando nos anunciaron que ya éramos del primer mundo; un país de primer mundo muy sui géneris donde había millones de pobres; tenía 23 cuando Salinas de Gortari reprivatizó la banca y en poco tiempo ya estaba en quiebra; tenía 25 cuando nos anunciaron que siempre no; que no éramos del primer mundo y debíamos darle la bienvenida a una nueva crisis y envidié la chamarra de cuero con piel de borrega que llevaba puesta el ex presidente Salinas de Gortari para iniciar su huelga de hambre, luego de haber empujado al hambre a millones de mexicanos.
A los 25 también desperté de una larga fantasía: la moneda mexicana no se llamaba peso, sino UDI. Rebasaba ya los treinta cuando sacamos al PRI de los Pinos sólo para construir una realidad alternativa, el paraíso de la inconsciencia llamado Foxilandia y ya instalado en los cuarenta me tocó ver el regreso del PRI a Los Pinos, luego de que durante 12 años, el PAN sólo calentó la silla presidencial. Hoy tengo 44 años y jamás me imaginé que el territorio nacional se convertiría en un cementerio con miles de tumbas sin nombre.
El país navega a la deriva, sin orden ni concierto. ¿En qué momento se jodió México?”

Justicia a la Mexicana caso: Hipolito Mora

Hipolito Mora

Hipolito Mora

Hola de nuevo.

En esta ocasión quiero hablar sobre nuestro sistema de justicia.
Ya lo e dicho en otras ocasiones que en México el sistema de justicia no funciona. En nuestro país no se busca a el culpable de el delito solo a quien cumpla la condena, en mi país no se necesita ser culpable para ser acusado ni se necesitan pruebas en tu contra para pasar un tiempo en el tabiro.

Primeramente no hablo a favor de nadie ni en contra no son opiniones de nadie mas sino miás, y no escribo por querer condenar a alguien en especifico o querer alabar a alguien mas todo lo que escribo es de mi opinión y mi pensamiento.

Ya todos conocen y han escuchado sobre las autodefensas en Michoacan y sobre la persona que inicio este movimiento Hipólito Mora.
Un juez federal dicto el auto de formal prisión en su contra acusado de homicidio calificado ya que supuestamente había elementos suficientes para establecer su coparticipacion en los homicidios de Rafael Sánchez Moreno “El Pollo” y José Luis Torres Castañeda.
Después de esto al botellón.
Y días después pa las rejas con todo y chivas por falta de pruebas.

Como ya lo dije no estoy a su favor ni escribo por apoyarlo solo uso su caso como una muestra de nuestro sistema de justicia. En nuestro país la justicia no se expide de acuerdo a la ley se expide según convenga o según quiera a una persona.
En México no se necesitan pruebas que comprueben tus delitos solo se necesita que alguien te apunte con el dedo una autoridad que le haga caso y listo ya eres un delincuente.
A mi un individuo me puede acusar mañana de robar, asesinar o algún delito que se le ocurra y si una autoridad le toma la palabra no necesitan pruebas que respalden mi responsabilidad en ese delito solo una acusación de cualquier persona y listo derecho a chirona.
No me crees? miraste Presunto Culpable? en ese documental una persona estaba en la cárcel por una acusación de un individuo y no existían otras pruebas que probaran su responsabilidad sin embargo estaba encarcelado.
Con Hipólito Mora es lo mismo. Se le encarcela y después no hay pruebas suficientes se puede usted ir pero los días en prisión ya te lo echaste.
Recalco no estoy a favor de este individuo pero si en nuestro país el sistema de justicia se usa como un arma política no hay justicia se usa la ley a el antojo o conveniencia de alguien.
Hoy fue Hipólito Mora pero mañana puede ser cualquier otra persona, tu o yo, un hermano, un tío, tu padre, tu hijo, tu esposa.
El hecho de que nuestro sistema de justicia no se rija por la legalidad sino por el antojo de alguien es el motivo por el que Raúl Salinas de Gortari, Romero DesChamps, Humberto Moreira y otras joyitas mas están libres mientras que el protagonista de Presunto Culpable estaba en el tabiro por una acusación de un individuo, sin pruebas físicas.
Por la falta de garantía en la justicia de nuestro país Hipólito Mora puede pasar unos días en prisión y después fotografiarse con su “enemigo” con la autoridad de por medio como una bonita familia, cuando el poder de el estado es mas grande que el poder de la ley no puede haber justicia.
Cuando tu como individuo no te puedes enfrentar uno a uno contra el estado el sistema esta roto, cuando tu como individuo puedes ser manipulado por el sistema no existe la democracia, cuando la justicia se rige por el capricho de las autoridades y no por las leyes el sistema no tiene sentido.
Y de nuevo cuando no se busca quien la hizo sino quien la va a pagar, cuando no se necesita ser culpable para pagar por el delito la ley pasa de ser una protección a una ruleta rusa y nadie sabe en que momento te pueda tocar o a quien le pueda tocar.